Calzada Romana
Es el más antiguo vestigio del patrimonio histórico
y cultural escurialense tiene su exponente en los restos de la
calzada romana que pueden encontrarse más allá del
camino del Chicharrón, en la senda que llega hasta las
inmediaciones de la estación de Zarzalejo, se trata de
un hecho no muy conocido. Se trata de un camino de ganado que
transcurre entre viejas canteras, quejigos y pastizales, muy apreciado
por paseantes y excursionistas. La senda de tierra oculta la deteriorada
calzada, cuyas losas sólo quedan a la vista en algunos
tramos, si bien también hay mojones de piedra en los márgenes,
a modo de hitos, que hacen más fácil comprobar su
recorrido.
En relación con la huella del imperio romano en esta parte
de la sierra, diferentes estudiosos han especulado con la posibilidad
de que el camino utilizado por los Austrias aprovechara un antiguo
terraplén romano, o si la Calle del Rey -una de las principales
arterias del viejo casco urbano de San Lorenzo de El Escorial-
tal vez está trazada sobre una calzada romana preexistente.
En cambio, las piedras de la Vía de la Machota se encuentran
ahí, para quien quiera verlas y palparlas, desde hace 2.000
años.
Cerca del Camino del Chicharrón, junto al río Aulencia,
se encuentran escondidas entre la maleza las ruinas del viejo
Molino de Jade, lugar donde se pulían mármoles y
otras piedras nobles que el artista italiano Jacome da Trezzo
utilizó para sus trabajos en el Altar Mayor del Monasterio.