Palma
La Ciutat, como la llaman los mallorquines,
se presenta impresionante desde que uno se acerca al puerto. Adornada
de yates, palmeras y la Catedral al fondo, brinda
una visión mágica, aún más impresionante
si cabe a primeras horas de la mañana. Abarcándola
con la mirada veremos la encantadora sucesión de tejados
salpicados de monumentos impresionantes, donde la historia y la
modernidad se unen con el verde y el Mediterráneo
en perfecta armonía. Aunque a primera vista dé la
impresión de ser una ciudad mucho más pequeña,
las posibilidades que Palma ofrece son la de
una ciudad diez veces mayor.